Los primeros asentamientos humanos y origen de la población que hoy llamamos Viver, o Viver de las Aguas, datan del período íbero y hay constancias de ello en unas cuevas junto al Río Palancia, en el paraje llamado El Sargal, muy significativas. También hay constancia de que posteriormente el lugar cobró importancia durante la conquista de
Para Catón El Viejo, “villa” no era conceptualmente una gran finca, tampoco era una finca familiar dedicada a la agricultura de subsistencia, sino medianas empresas agrícolas que implicaban el uso de capital y mano de obra dedicada. A diferencia del concepto “villa” de Marco Terenzio Varrone (De re rustica) que la definía como lugar de retiro, ocio y relax refinado enclavado junto a la costa o en el ámbito rural, la villa conceptuada por Catón está basada en la lógica del beneficio económico: el valor pedagógico, moral y formativo de las actividades relacionadas con la agricultura conlleva una vida sacrificada, pero permite el logro de cierta seguridad y cierto bienestar económico.
La denominación del enclave fue seguramente evolucionado hacia el de “villa Vivarium”, debido a una característica instalación (aprox.
Posiblemente fuera un proyecto personal del mismísimo Catón El Viejo, que no solo fue un gran militar y Procónsul de
En la actualidad, hasta bien avanzados los años ochenta
Como sabemos, la villa de está enclavada en el curso alto del Palancia, río que nace o toma entidad como tal en la población de El Toro, kilómetros arriba de Viver, y que desemboca en la comarca de Sagunto, o Camp de Morvedre. Simplificando diríamos que Viver se encuentra en las estribaciones de de la sierra de Javalambre, y por allí toman aire multitud de profundas capas freáticas y pequeños ríos subterráneos que afloran en forma de abundantes manantiales, tantos que a la villa se le conoce también como Viver de las Aguas.
Y seguramente en este entorno abundaban los peces, parece claro, ¿pero que especie o especies de peces poblaban el lugar y se cultivaban en el vivarium? … actualmente las especies que podemos encontrar en el Río Palancia son principalmente el barbo y la boga o madrilla, no obstante estamos hablando de especies que poblaban la región hace mas de dos siglos, y el clima entonces pudo ser bastante diferente, con seguridad algo mas frío y por lo tanto las especies pudieron ser otras, podemos pensar que quizá se encontraban truchas, y que abundarían los barbos, y seguramente cangrejos de río y anguilas. La acuicultura de la época partía de la captura de alevines en las pozas naturales del río que eran trasportados hasta el embalse de
El garum es un producto de la salazón de pescado del que se derivan dos subproductos: "el liquamen o colatura" (garum propiamente dicho) y el “allix”. El primero la componen los liquidos (plasma) que se desprende del pescado en la primera fase de elaboración de la salazón con un alto contenido en sal (muera) que posteriormente era filtrado minuciosamente y expuesto al sol en vasijas durante meses, este liquido se usaba como condimento para todo tipo de platos, especialmente pescado y verduras, pero también para guisar y aves y carnes de todo tipo, tenía grandes propiedades digestivas y alto poder desinfectante de úlceras y lesiones cutáneas, incluso se le atribuyen propiedades afrodisíacas. El precio que se obtenía en el mercado por este producto llegaba a ser muy importante (mayor incluso que los perfumes), lo que hacía esta actividad acuícola muy rentable. Hay poca documentación sobre el garum producido con peces de agua dulce, quizá no tendría el sabor de mar del obtenido con especies marinas como la anchoa, caballa, o atún, pero macerado con abundante sal, hierbas aromáticas, vino y aceite daría lugar a un producto de peculiar aroma y sabor, y con parecidas propiedades nutritivas y saludables.
El segundo producto, el “allix”, es la parte sólida de la salazón una vez desprendida "la colatura", mezcla de sal y pescado, hierbas aromáticas, especias, vino, aceite y vinagre. Se dejaba macerar al sol durante meses removiendo la mezcla con frecuencia, y se obtenía una especie de pasta deshidratada y grasa (imaginemos las pastillas de concentrado de pescado actuales, o el paté de anchoas) muy nutritiva y de fácil conservación por períodos dilatados de tiempo, importante en la dieta de navegantes y soldados en campaña.
Como decimos, el Vivarium, probablemente formaba parte del sistema de aprovisionamiento de agua potable a Saguntum, y los motivos de su existencia varios a mi entender. El agua de calidad para consumo doméstico era una necesidad estratégica para una población como Sagunto, y aunque la desembocadura del Palancia está relativamente próxima al núcleo urbano primitivo -Saguntum- debemos considerar que llegaba después de recibir desechos de asentamientos y poblaciones situadas a lo largo de todo su recorrido, desechos imposibles de depurar con las técnicas del momento al nivel necesario para el consumo doméstico. En aquella época se hacia necesario encauzar agua de calidad donde la hubiera y llevarla hasta la población amurallada. En Viver, el manantial del Palancia más caudaloso y fiable aunque también sometido a variaciones estacionales es el de San Miguel, que desde Aguas Blancas trascurre por el Barranco Hurón desde el paraje de
Nicolau Primitiu Gómez en un trabajo antropológico que versa sobre los pueblos iberos titulado “Los Ibero-Sicanos” cita la existencia en la población de Viver de un pequeño pantano llamado de
Trascribimos literalmente el texto de Nicolau Primitiu, basado en leyendas y consejas, pero de gran significado:
Un rey de Sagunto, viendo sus campos agostados por la sed, ofreció a su hija, hermosísima, como todas las princesas de leyenda, al que le llevase agua a su ciudad. Se ofrecieron dos pretendientes, uno viejo y otro joven: aquel se dirigió a Chelva y éste a Viver, y, a pesar de ser éste el trayecto más corto, venció el viejo; pero la princesa, desesperada al verse con tal esposo, se arrojó de lo alto de una torre del castillo.
Y prosigue. . . que existe un fondo de verdad en la mitología es indudable, y en este caso quedan presentes los restos de los acueductos que alguien mandó hacer, posiblemente un rey de Saguntum, como dice la leyenda. Esta ciudad siempre ha sentido la necesidad de agua y ha tenido contiendas con los pueblos superiores; y aún es posible que el conflicto que dio lugar a la intervención de Aníbal a favor de los Turboletas (Iberos que habitaban
Con probabilidad sería más factible en otras épocas llevar agua canalizada a Sagunto desde algún afluente del Túria cercano a Chelva , atravesando los llanos de Llíria que dan nombre a la comarca de Camp de Túria, llegando hasta Moncada, y de allí a Sagunto por la conocida como Séquia del Diables, que no encauzar desde Viver con acueductos y acequias las estribaciones de
En palabras de Catón. . . en la agricultura se vive alejado de la inseguridad económica y el odio, quienes se dedican a ella no son cautivos de malos pensamientos, y de ella nacen hombres fuertes y soldados valerosos.
Junio 2009
. Documentación:
- Nicolau Primitiu Gómez. Los Ibero-Sicanos. Ed. Sicania - Valencia. Pág. 17,18
4 comentarios:
He encontrado tu blog por casualidad y me ha gustado muchísimo. Veraneo en Viver y me ha sorprendido las referencias históricas que aparecen, ¿me podrías decir qué fuentes históricas directas existen sobre los datos relativos a la Floresta como vivero romano? Muchas gracias por adelantado
Muy ilustrativo. Gracias
Muy ilustrativo. Gracias
Muy ilustrativo. Gracias
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